Dreamscape retail

En la era del consumo experiencial, las marcas están explorando nuevas formas de conectar con sus clientes más allá de los puntos de venta tradicionales.

Una de las estrategias más llamativas son los espacios retail donde firmas de moda, tecnología o estilo de vida abren espacios donde pasar el tiempo conectando con otras personas. Lugares que invitan a la inmersión en un universo de marca que trasciende lo transaccional, cultivando relaciones más profundas y emocionales con los consumidores.

Drivers del cambio

En un mercado saturado de productos y servicios homogéneos, la búsqueda de experiencias significativas se convierte en el motor clave para la atracción de los consumidores. La homogeneización cultural y estética que dominó la década de 2010 ha allanado el camino para esta nueva evolución del retail. Así como el blanding —un juego de palabras entre branding y bland (insípido, en inglés)— convirtió los logotipos y las identidades visuales en versiones minimalistas y pulidas hasta la uniformidad, esta tendencia también ha impregnado la construcción de los espacios físicos de las marcas. Hoy, muchos espacios retail comparten una estética común: paletas neutras, texturas naturales y una atmósfera deliberadamente apacible. Una imagen que, si bien busca transmitir atemporalidad y sofisticación, también genera un deseo por experiencias que vayan más allá, con espacios que ofrezcan algo más profundo: una narrativa propia, un sentido de comunidad y una conexión auténtica.

Asimismo, el agotamiento digital y la necesidad de desconexión impulsan la creación de estos espacios. En un momento donde es muy difícil que los consumidores separen la vista de sus smartphones y los períodos de atención son cada vez más reducidos, las tiendas buscan captar su atención a través de una invitación a la pausa, al asombro y a la conversación sin prisa.

«En retail, la experiencia ha pasado a ser la verdadera protagonista del espacio. El diseño ya no se centra solo en mostrar producto, sino en construir recorridos envolventes. Los espacios deben ser ágiles, transformables y emocionalmente conectivos, adaptándose a públicos diversos sin perder coherencia. La clave está en generar entornos inmersivos que sorprendan en cada visita y fomenten la fidelización, integrando estrategia comercial y diseño como una sola narrativa».

Simon Mitchell, Sybarite

La consecuencia

Según el informe New Insights on Retail E-Commerce del US Department of Commerce, sigue siendo crucial para la tienda tradicional dar con estrategias que atraigan a los compradores al punto de venta físico, frente a la comodidad del comercio electrónico. Es por eso que muchas se lanzan ya a utilizar espacios que den lugar a experiencias únicas que no pueden reproducirse online. La transformación del retail lleva a las marcas a explorar territorios completamente nuevos: bibliotecas, cafeterías, restaurantes y otros entornos que, aunque ofrecen productos o servicios, no están orientados a la venta directa de los artículos tradicionales de la marca. En esta evolución, la tienda deja de ser un mero contenedor y facilitador de una transacción para invitar a habitarla.

El diseño de interiores de estos espacios se aleja del enfoque comercial tradicional y adopta una estética más cercana a la hospitalidad y la cultura. La idea aquí no es maximizar la rotación de clientes, sino fomentar la permanencia: las distribuciones espaciales, o layouts, están concebidas para la comodidad y la conversación, priorizando áreas de descanso y encuentro sobre pasillos de circulación rápida.

Según las tendencias destacadas en el último NRF 2025: Retail’s Big Show —feria anual que reúne a líderes del sector en Nueva York— el retail experiencial y la creación de espacios inmersivos que priorizan la comunidad sobre la transacción serán clave en el diseño de interiores de las tiendas del futuro, a través de experiencias que combinen compras, entretenimiento, educación y creación de comunidades. El impacto de estas tendencias en el diseño se traduce en una nueva forma de entender el espacio comercial: uno que no necesita vender para ser relevante. La arquitectura y el interiorismo juegan con la idea de la narrativa, construyendo ambientes que transportan al visitante a otros mundos sin necesidad de inducirlo a la compra.

Las claves del diseño

Diseñar para el asombro

Aprovechar el efecto sorpresa creando espacios que evoquen una atmósfera onírica, surrealista o de otro mundo, haciendo que la experiencia de compra sea como entrar en una nueva dimensión.

Contar una historia a través del diseño

Cada espacio debe sumergir al visitante en un universo coherente con la identidad de la marca. Inspirarse en el cine, la literatura o los viajes puede ayudar a crear entornos memorables que inviten a la exploración y el descubrimiento.

Permanencia frente a la rotación

A diferencia de los espacios comerciales tradicionales, estos entornos están pensados para que los visitantes se queden. Para ello, es clave incorporar zonas de descanso cómodas, iluminación envolvente y una acústica agradable que favorezca la conversación o la introspección. Los materiales naturales como madera, piedra o textiles orgánicos refuerzan la sensación de refugio.

Crear un sentimiento de comunidad

Más allá del impacto visual, el objetivo es que estos espacios se conviertan en puntos de encuentro genuinos. Disponer el mobiliario para favorecer la interacción, incorporar mesas comunales o diseñar áreas con distintos niveles de privacidad permite que cada visitante encuentre su forma de habitar el espacio.

 

Case studies

 
01

Planeta Piel es un espacio que sumerge a los visitantes en un universo emocional, inspirado en la piel y en sus capas, a través del diseño experiencial y sugerente que el estudio creativo WANNA definió para la flagship store de la cadena de perfumerías Primor en Barcelona. Tres plantas -sótano, baja y primera-, con un diseño de interiores que crea un recorrido articulado a través de micromundos únicos y realizados con materiales descontextualizados, como la chapa galvanizada y los laminados con efecto lava.

Créditos: Javier de Paz Garcia.

 
02

Para celebrar su 175 aniversario, Harrods se asoció con el fabricante de relojes suizos de lujo Vacheron Constantin para crear una experiencia multisensorial titulada «The Exceptional Voyage» (El viaje excepcional). Diseñada en colaboración con el estudio Sybarite, el espacio de cine en RV que albergaba la experiencia estaba equipado con tecnología 4D, sensaciones táctiles como el viento y la temperatura, sonido envolvente y aromas. «Un espacio inmersivo que buscaba cautivar al usuario y ofrecerle una evasión del resto del espacio comercial», explica Simon Mitchell, cofundador de Sybarite. «»

Créditos: Sandra Ciampone. Cortesía de Sybarite.

03

Situada en Chongqing (China), la tienda BMW 4S presume de un diseño interior que desafía la estética espacial convencional y va más allá del diseño de espacios con un único propósito. En su lugar, crea un espacio holístico que abarca la exposición, el entretenimiento y la socialización. Arraigado en el paisaje natural y el rico patrimonio cultural de Chongqing, este espacio ofrece una diversidad de zonas funcionales y toda una serie de servicios que enriquecen su experiencia en la tienda 4S.

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The New Habitat 27/28
Así cambian los espacios que habitamos

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